
LA NIÑA Y EL MATE
Daniel Stéfani
Algo mágico tenía
la niña, aquella mañana
de candores y misterios
en su diáfana mirada.
Nuestros ojos se encontraron
a tan estrecha distancia,
que en el puerto de sus mares
amarró, sola, mi barca.
Algo guardaba la niña
aquella fresca mañana.
Era perfecto su rostro,
fruto de razas mezcladas,
con dos farolitos glaucos
detrás de oscuras pestañas.
Se me ocurrió suponerla
una Gioconda espigada
con suave pelo trigueño
y sonrisa liberada.
Algo invitaba la niña
aquella fresca mañana.
Su terso cuello y sus hombros
armonías perfilaban,
y sus brazos, claros ríos
bajando en tibias cascadas,
develaron el misterio
que entre sus manos guardaba:
un mate recién cebado,
acunado entre sus palmas,
izado con mil mensajes,
inconfundibles, del alma.
Tornóse dulzura el aire
con aroma de guayabas,
y el mate selló un amor
sin que mediaran palabras.
Este poema pertenece a mi tio Daniel Stéfani, poeta, músico y fotógrafo misionero, radicado muchos años en Tierra del Fuego. Daniel supo unir sus artes a la Comunicación y Cultura, y entre otras cosas, recorrió el país con espectáculos audiovisuales de alto nivel. Con la idea de mostrar Tierra del Fuego a los argentinos y luego también Misiones, proyectó y produjo shows con diapositivas y composiciones folklóricas de su autoría.
Me encantó y emocionó esta nueva obra suya y la comparto acompañando con algunas de mis fotos misioneras.
Gracias por compartir todo ese talento con nosotros !!!

Precioso este poema, como todo lo que nos regala Daniel, desde su arte hasta su amistad incondicional.
ResponderEliminarUn grande con todas las letras!!!
No sabía que era tu tío... veo que el arte les corre por las venas, jajaja